LA FE QUE SALVA

La palabra de Dios manifiesta que el hombre solo puede  heredar la vida eterna si posee una justicia perfecta.  Justicia  que es imposible alcanzar por nuestras obra, pero podemos recibirla por medio de la fe en Dios.

Romanos 3: 21-28,  Efesios 2:8, Gálatas 2:16 y Juan 3:16 entre otros

 ¿Qué es la fe?

Del griego Pístis: Convicción, confianza, seguridad y en algunos caso esperanza.

Hebreos 11:1  Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Es otras palabras es la confianza plena en Dios, dicha fe no solo no lleva a creer en el sino que también nos impulsa a obrar conforme a su voluntad.

Muchos profesan tener fe, pero en muchos casos es una fe incompleta, una fe que no salva valga la redundancia.

Tito: 1: 16,  Jacobo 2:14-26

La fe sin obras está muerta

Stg 2:14  Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

Stg 2:15  Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

Stg 2:16  y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

Stg 2:17  Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

Stg 2:18  Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

Stg 2:19  Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Stg 2:20  ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

Stg 2:21  ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?(D) 

Stg 2:22  ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

Stg 2:23  Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia,(E) y fue llamado amigo de Dios.(F) 

Stg 2:24  Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

Stg 2:25  Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?(G) 

Stg 2:26  Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

¿Qué aspectos involucran la fe que salva?

  • Creer en la persona y obra de cristo. Juan 6:47, Romanos 3: 24-25
  • Creer en su palabra. Juan 5:24
  • Arrepentimiento genuino. Lucas 19;5-10
  • Nos impulsa a querer obedecer y agradar a Dios. Hebreos 11:8
  • Rendición. Gálatas 2:19-20

 En resumen podemos concluir que es confianza, dependencia en Dios y la disposición de dejar el pecado y abrazar la voluntad de Dios.

 

Muchas personas que llenas las iglesias en el día de hoy, poseen una fe que no salva y el día que tengan que rendir cuentas al juez supremo encontraran con la sorpresa aterradora, de que nunca fueron hijos de Dios.

 Mateo 7:21.  Hechos 8:5-25

Hch 8:4  Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.

Hch 8:5  Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.

Hch 8:6  Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

Hch 8:7  Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;

Hch 8:8  así que había gran gozo en aquella ciudad.

Simón el Mago se hace creyente

Hch 8:9  Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.

Hch 8:10  A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios.

Hch 8:11  Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

Hch 8:12  Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

Hch 8:13  También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.

Hch 8:14  Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;

Hch 8:15  los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;

Hch 8:16  porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

Hch 8:17  Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

Hch 8:18  Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,

Hch 8:19  diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.

Hch 8:20  Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.

Hch 8:21  No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.

Hch 8:22  Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

Hch 8:23  porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

Hch 8:24  Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.

Hch 8:25  Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y en muchas poblaciones de los samaritanos anunciaron el evangelio.

1 Corintios 2:1-5

Co 2:1 

Proclamando a Cristo crucificado

  Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.

1Co 2:2  Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.

1Co 2:3  Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;(A) 

1Co 2:4  y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,

1Co 2:5  para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

 2Corintios 13:5  Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?

Que la paz y gracias de nuestro Señor sea con ustedes en el nombre de Jesús

Clase 5: La fe que salva

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