La Supremacía de la palabra de Dios sobre todo pensamiento humano y la importancia de permanecer en ella
Para los cristianos primitivos la palabra de Dios era su regla de fe, conducta, formación y edificación cristiana.
A ellos les era suficiente, permanecer en Dios y su palabra.
Hoy, parece ser que para muchos creyentes no es suficiente, no se conforman con los principios, consejos y ordenanzas que ahí están, y hemos comenzado a añadirle nuestras propias ideas, nuestros propios consejos, y lo que es peor consejos e ideas de personas que ni creyentes son, y que son enemigos de la cruz de Cristo y menospreciamos lo que Dios dice.
Podemos ver como el cristianismo de hoy, ha sido influenciado por el estilo de vida del mundo.
En otras palabras el mundo y su carnalidad han pasado a ser la luz de la iglesia en vez de ser la iglesia luz en este mundo.
Podemos notar la invasión e infiltración en las iglesias de doctrinas y filosofías tales como:
Maquiavelismo. El fin justifica los medios, el pragmatismo, el sincretismo, el subjetivismo, relativismo, la metafísica, la psicología y su renombrado concepto de autoestima.
Quiero aclarar algo: esto que he mencionado es una realidad y es importante saberlo, sin embargo, no tiene poder alguno para cambiar a nadie, la palabra de Dios si, por eso vamos a ella.
Pido al Sr que ustedes puedan examinar diligentemente en las escrituras de la misma manera en que lo hacía los Bereanos, mencionados en Hechos 17:10-11 Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
Finalizamos esta clase con los siguientes pasajes, por favor medite en ellos.
Jeremías 23:28 ¡Si un profeta tiene un sueño, que diga que es un sueño, pero si recibe mi palabra, que la anuncie fielmente! No se puede comparar la paja con el trigo. Mi palabra es como el fuego, como un martillo que hace pedazos la roca. Yo, el Señor, lo afirmo.
Jeremías 23.31 Me declaro contra esos profetas que hacen pasar como mensaje mío cosas que ellos inventan.
Jeremías 23:32 Me declaro contra esos profetas que cuentan sueños mentirosos; que con sus mentiras y habladurías hacen que mi pueblo se extravíe. Yo no los he enviado ni les he dado orden alguna, así que son incapaces de ayudar al pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo.
Isaías 30: 1- 2
¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado! y Se apartan para descender a Egipto pero no me han consultado. Quieren fortalecerse con la fuerza del faraón, y ponen su esperanza en el amparo de Egipto.
“Que el Señor sea con vosotros concediéndoles discernimiento y sabiduría en el nombre de Jesús”
